Las protestas estudiantiles en Francia están sirviendo también como materia prima para la desinformación. Una verificación de Verificat analiza mensajes que atribuyen sin pruebas los disturbios a estudiantes de origen norteafricano o a la comunidad migrante.
Parte del contenido reutiliza grabaciones antiguas como si correspondieran a las movilizaciones actuales. En otros casos se emplean imágenes auténticas, pero se añade una interpretación sobre el origen de sus protagonistas que no está respaldada por información oficial. El caso muestra un mecanismo habitual: no siempre se fabrica una imagen; a veces basta con cambiar su contexto.
Imagen: munshots / Unsplash — Unsplash License; imagen de recurso, no corresponde a Francia.

