La memoria anual de la Fiscalía General del Estado alerta de un aumento de los delitos de odio y de los delitos sexuales cometidos por menores, dos ámbitos que exigen una respuesta social, educativa y judicial más firme.
Las sentencias por delitos de odio crecieron un 28%, mientras el racismo continúa siendo el principal motivo de discriminación. Buena parte de estas conductas se producen o amplifican en entornos digitales.
La Fiscalía advierte también de un incremento del 35,82% de los delitos sexuales cometidos por menores respecto al año anterior. Entre los factores señalados aparecen la falta de educación sexual, el consumo de sustancias y el acceso temprano a pornografía.
Los datos plantean una preocupación que va más allá de las cifras: cómo educar en el respeto, la igualdad, la convivencia y el reconocimiento de la dignidad del otro.
Ámbito: delitos de odio · racismo · menores · educación · convivencia · derechos humanos
Fuente: El País
