Amnistía Internacional acusa a Rusia de utilizar prácticas de trata de personas para reclutar a ciudadanos extranjeros vulnerables y enviarlos a combatir en la guerra contra Ucrania.
La organización documenta casos de personas procedentes de países del Sur Global captadas mediante falsas ofertas de trabajo, promesas de salarios o acceso a la ciudadanía y otras formas de engaño y coacción.
Según el informe, algunas de estas personas vieron restringida su libertad una vez en territorio ruso y fueron enviadas al frente con apenas unas semanas de preparación.
La denuncia muestra una de las dimensiones humanas menos visibles de la guerra: la explotación de personas vulnerables y migrantes como recurso para alimentar el conflicto.
Ámbito: guerra · derechos humanos · trata de personas · migración · vulnerabilidad
Fuente: El País
