León XIV ha situado la misión cristiana precisamente en los lugares marcados por la guerra, la división y las migraciones, y ha pedido a la Iglesia que dé testimonio de esperanza.
Durante su encuentro con los obispos latinos de las regiones árabes, el Papa ha reclamado cercanía a las familias obligadas a abandonar sus hogares, defensa de la dignidad de los migrantes y comunidades en las que «nadie se sienta extranjero».
También ha insistido en el diálogo con las demás confesiones cristianas y con las comunidades musulmanas como camino concreto de reconciliación y de paz.
Fuente: Vatican News

